Peleas por los dulces - Nutty x Himeko
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Dedicado a una amiga que conoci hace mucho tiempo, casi un año y que curiosamente la conoci atravez de un foro, despues por msn y face.
Y bueno hay confianza con ella, aparte es muy simpatica y maja.
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Un buen dia, paseando por las calles una joven: de cabello rojizo largo, de ojos verdes claros, de tez palida, se encontraba feliz. Hoy daban dulces gratis en el supermercado por cierre del local.
-¡Hoy pienso coger todos los dulces!-estusiasmada. Por su lado paso un chico corriendo como loco y la empujo cosa que la hizo caer al suelo.
-¡Hey tu disculpate!-dijo la joven que cayo al suelo-auch me duele mi trasero.
Se volvio a levantar, y vio que habia mucha gente haciendo cola, y reconocio al chico que lo tiro: un joven alto, piel clara, cabellos verdosos corto, con un mecho delante de color amarillo, sus ojos eran de distinto color, el derecho verde, el otro amarillo, la joven se extraño por ver a un joven asi. Mejor se le rio en su cara, el joven ofendido volteo a mirarla.
-¡Oye! Que malaeducada eres-le dijo molesto.
-¡Tu lo eres mas por empujarme a mi!-dijo la chica que tuvo que estirarse mas para desafiar al chico con la mirada.
El joven observo que la chica estaba ahi por los dulces.
-Me pienso quedar todos los dulces y no los compartire contigo-haciendo gestos feos, como sacarle la lengua fuera.
La joven no se iba a dejar.
-Como que me llamo Himeko me las quedare todas, tonto-le da una patada en sus partes.
La chica siendo lista, se agacho para colarse y ser la primera, casi la pisan pero consiguio llegar y ser la primera, el otro se retorcia del dolor.
-Esta te la cobro-penso el chico, colandose por debajo de la gente.
Faltaban 10 minutos para que abran la tienda y den dules gratis. En eso se vuelven encontrar el joven con la chica, Himeko.
-¡¡¿Tú otra vez?!!-dijeron ambos lanzadose miradas frias.
-¡¡No perdere!!-ambos otra vez, estaban perfectamente sincronizados. Por fin abrieron la tienda, corrieron los primeros, sacaron una gran bolsa que tenian y metieron todo lo que podian dentro.
Los dos jovenes, sin conocerce se abastecian de dulces hasta decir basta, cuando el dueño del local dio el sonido del pitido dijo:
-Bueno chicos, gracias por todo, podeis iros.
Pero dos que conocemos no hicieron caso, y se quedaron atrapados dentro del almacen, se les habia ido el tiempo rapido y ellos sin enterarse.
Se dieron cuenta que se habian quedado solos cuandos las luces del mercado se apagaron de repente y escucharon la puerta cerrarse, en eso salen los dos corriendo a la salida.
-¡Joder! Estoy atrapado-dijo el chico resignandose suspiro hondamente y se dijo par asi mismo- Al menos tengo muchos dulces-se relamio los labios contento- se levanta, se llevo un susto al ver a la chica pelirroja salir entre cajas. Al verse no fue muy comodo.
-¡Hey! ¿Que haces? ¿Por que cierras la puerta?- no se percataba de que no habia sido el chico, sino su torpeza y despiste los tenian atrapados.
-Señorita, estamos atrapados-en ironia.
-¡Vaya que lata!-dijo sin mas-Bueno entonces a comer mas dulces.
-Que chica-dijo el otro.
-Por cierto ¿Como te llamas?-parandose en duda del chico desconocido.
-Nutty, asi me llamo, ¿y tu?-haciendo la misma pregunta.
-Himeko-contesto alegre-mi nombre es mas bonito que el tuyo.-alardando de nombre.
-¡Siento que algunos no tengamos la suerte de tener un buen nombre, guapa!-en enfasis en la ultima palabra.
Ambos se miraron, se sonrojaron un poco. Desviaron la mirada a otro lado.
Despues de un buen rato, se volvieron a encontrar en la seccion de bebidas.
-¡Mira Hime-chan!-corriendo el chico- ¡Tengo mas dulces! ¿Quieres? Los quiero compartir contigo-sonriendo inocentemente bajo un leve sonrojo.
-Claro, me gustan los dulces-con brillo en los ojos, lo que mas le gustaba en el mundo era el dulce, no podia decir que no a una peticion asi.-Sientate a mi lado, no seas timido, no muerdo-bromeando, saco una bebida y se la ofrece.- ¿Te apetece beber?
-Si, muchas gracias estaba sediente-la coge gustoso, se sienta al lado de la chica con un poco de timidez.-
¿No te da miedo quedarte sola en un sitio asi?-preguntando lo primero que se le pasa por la cabeza.
-No la verdad, ademas tengo dos compañias-mostrando dos de sus dedos sonriendo.
-¿Dos compañias?-no entendia el joven, mientras se atracaba un monton de dulces de sopeton.
-Si-ladeando a un lado en signo de si- Tengo dulces, bebidas, comida, verduras pero no me gusta puag, y te tengo a ti a mi lado-mostrando un sonrisa con un sonrojo. El chico se dio por aludido.
-Gra-gracias -muy sonrojado. Sentia un fuerte sentimiento en su corazon, latia con suma fuerza.- ¿Te gustan las historias de terror?-pregunto para romper el hielo.
-mmm...-pensando-No mucho, pero cuentala-soltando una pequeña risita.
-Vale-mirando a la joven, de su sitio se levanto, saco una linterna se la puso en su cara y empezo a contar la historia:
"Un joven niño incredulo salio de su habitacion de noche, en la vieja casa de su abuela fallecida, sus papas le habian advertido que si salia solo de noche el espiritu de la casa se le apareceria. El niño rio, penso que se lo decian en broma, que casualmente siempre le mentian en cosas asi.
Se metio al baño, el niño escucho ruidos raros, penso que era su hermano mayor, asi que no hizo caso, cuando salio se dio cuenta que no podia abrir la puerta, asustado, empezo a llamar a su familia, pero parecia que no le escuchaban, y de la nada del baño salio sangre, ahora si estaba lleno de terror, y en eso se abre la puerta y se un demonio...."
El joven paro ahi, porque escucharon un gran estruendo en el fondo, un sudor frio recorrio su cuerpo entero, y sin pensarlo se abrazaron fuertemente del miedo.
Ambos se dijeron mentalmente: ¡Los demonios no existen!.
Notaron que algo se les acercaba, su corazon se paro por unos segundos. Nutty no dejaba de abrazar a la chica en ningun segundo. Cerraron fuertemente los ojos, tiritaban del miedo. Himeko maldecia a Nutty por haberle contado esa historia.
Nutty abrio su ojo verde para ver que era, vio un pequeño gatito en el suelo, con ganas de jugar, les maullo, se les acerco acariciandoles.
-¡Oh! Que susto pequeñin-dijo Himeko cogiendole entre sus brazos- Mira que Nutty es un tonto, nos asusto
¿verdad?
-¿Ahora el culpable soy yo? ¿No?-defendiendose.
-¡Lo eres! -le dijo en tono de molesta- ¡A que si ricura linda!-dijo Himeko jugando con el gatito.
-¡Oye! Que yo tambien soy una ricura-desviando la mirada celoso del gato.
-Lo se, no me seas celoso-bostezando-Me da sueño y mucho-se recuesta en un lado de la tienda.
-Espera, que la noche es fria-se saca la chaqueta que era de color entre verde y amarillo, se la pone enciam de Himeko.
-Gracias-entre cerrando los ojos con el gatito en mano.
Nutty tambien cansado, se apoyo en la pared al lado de la chica, hizo que se recostara en sus piernas, asi descansaria mejor.
La noche por lo visto se hizo larga, y ambos dormidos en el local se quedaron profundamente dormidos, hasta que el gatito en la mañana, debido a los rayos del sol que atravesaban la reja de las puertas lo levantaron, el pequeñin maullo en la oreja del chico, Nutty, que se levanto del susto.
-¡Mama dejame! ¡Me quiero casar con la maquina de dulces!-dijo sin pensar, miro a los lados-Es realidad-sonrio y miro a la joven dormida- Al menos es una realidad dulce-rie por lo que dijo. Toco los cabellos largos y rojizos de la joven adormilada.
-Que bonita es-con sonrojo muy notario en su rostro.
En el fondo se escucho como si abrieran las puertas, Nutty se sorprendio mucho, desperto con suavidad a Himeko.
-Hime..Hime, despierta podemos irnos de aqui-con suavidad y zarandeandola un poco
-5 minutos mas, madre-dijo en sueños.
-No soy tu mama-dijo en suspiro-Que remedio-cogio a la joven en sus brazos con la chaqueta tapandola-
Arriba pequeña princesa-yendo a la entrada con la joven.
Llego a la entrada, donde con mucho sigilo, sin que le vean, escapo, gracias a que el dueño se llevo un buen susto al ver toda su tienda echa un desastre debido a su culpa, corrio con la chica.
-Uuuf estuvo cerca-estando un poco lejos de la tienda-Por suerte saque dos premios-entre risas- Dulces y una dulce princesa
Himeko todavia dormida, le parecio haber escuchado lo ultimo que dijo el joven. Se movio en los brazos del chico. Este se puso nervioso, busco con la vista un parque donde reposar mas tranquilos.
Pasaron las horas, y ya era mediodia, Himeko se levanto primero porque el gatito le lamio la cara.
-Jajaja para me haces cosquillas-riendo, abrio los ojos. Con rapidez se levanto, tenia la chaqueta de Nutty encima suyo, y estaban en un parque, se sorprendio aun mas, al ver a Nutty entrelazando su mano con la suya dormido.
-Eres tierno-dijo con voz baja y tierna.
Acto seguido el chico se levanto de golpe.
-¡Ahh! Estupida ardilla me robo mi chocolate-al parecer tuvo un sueño, noto que tenia al calido en su mano, volteo donde su mano, miro que tenia la mano de la chica pelirroja.- ¡Ahh!! perdoname-rojo y avergonzado.
-¡No te preocupes!-con su corazon a cien, se llevo la mano al pecho.
-Himeko..-le llamo.
-Dime-sin mirarle.
-Pase un dia estupendo contigo-riendo.
-Yo tambien, hay que repetir este dia-mirando ahora su rostro. Sus miradas se llenaron de brillo, echaron a reir los dos juntos.
-Vamos Himeko, quiero comerme estos dulces a tu lado-tomandola de la mano.
-De acuerdo-tomando la mano del chico.
Se fueron caminaron tomados de la mano. El chico rompio el silencio.
-Himeko...te quiero...-solto con timidez, apretando mas la mano de la joven.
La joven no se lo esperaba para nada, se asombro, cerro los ojos suspiro hondamente y dijo:
-Te quiero, yo tambien.
El amor por los dulces, hizo que su amor se conviertiera en el amor mas dulce del mundo, algo que no todos consiguen.
Fin.
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